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Una saga más de "tu compañero de trabajo, el gran enemigo"

Este año en mi empresa no ha habido un gran bonus ni subidas importantes de salario. Ni siquiera una actualización acorde a la inflación. Es decir, en términos reales algunos estamos cobrando menos que el año pasado.

La lógica te dice que hay que seguir trabajando duro porque, si te despiden, estás jodido.

Pues supongo que ese será el caso para mucha gente, pero mis compañeros son profesionales con máster, idiomas, sin hijos, sin hipotecas y prácticamente sin ataduras. En dos semanas estarían trabajando en cualquier otro sitio.

Aquí la lógica podría ser otra: ¿no me has subido el sueldo? Pues entonces trabajaré bajo mínimos. Y si esto revienta, que reviente. Un mes en el paro y a otra empresa.

Pero es que hay algunos compañeros que son como perros apaleados que vuelven al calor del dueño soñando con una caricia. Obviamente, ese dueño les vuelve a zurrar y el bueno del perro no aprende.

Ves a mis compañeros después de que el jefe les diga que este año no hay subidas salariales y siguen trabajando con un esmero que ofende. Corriendo de aquí para allá, dándolo todo como si fueran accionistas. Incluso riñendo a otros compañeros porque tal o cual fallo “le va a costar dinero a la empresa”.

A ver, no soy un anarquista quema fábricas, pero señores, que os están meando encima. Que el de enfrente, el de Mercadona, cobra 200 euros menos que vosotros y vive como un rey: sin estrés y trabajando sus ocho horas de reloj. Vosotros tenéis empleos exigentes, sin horarios claros y con una presión constante, y parece que no os estáis enterando de la jugada.

Y bueno, digamos que eres un profesional que quiere hacer las cosas bien o que tienes 47 años y no estás para aventuras laborales. Pues vale, te lo compro.

Pero tampoco te desnuques. Si no te han subido el sueldo por ser excelente, tampoco te van a echar por bajar una marcha y limitarte a cumplir con lo que se espera de ti.

Señores, el cambio está en nosotros. Si no nos respetamos, si no hacemos valer nuestro trabajo y rendimos exactamente igual cobrando 1.500 que cobrando 2.500, no existe ningún incentivo para que nos suban el sueldo.

Un servicio premium tiene un coste. Y quien quiera excelencia, tendrá que pagarla.

Despierten.

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